Mi relación con la documentación de las colecciones del MSA, se inician el año 2004, cuando la fundación Salvador Allende solicita al CDOC, realizar el inventario en el MSA, con el fin de realizar el traspaso oficial al estado de las colecciones, tanto de aquellas que forman parte del primer periodo, como de las recolectadas durante los museos de la resistencia en el exilio.

De todas las obras que tuve que inventariar, la colección gráfica de Roberto Matta, fue la última que registre y coincide con el momento del traspaso de la colección a la DIBAM, por lo tanto fue la última en ingresar a la base de dato Sur. Lo primero que me llamo la atención, fue el descuido aparente sobre la colección, tanto en el manejo de esta para ser inventariada, como por su estado de conservación. Esta observación se cruza, no obstante, por ser esta colección de mayor circulación del MSA, desde que el museo se instala en Chile, permanentemente.

Tras el proceso de traspaso de las colecciones, nunca tuve acceso a la documentación -existente o no-, de los grabados de Matta, aún cuando una vez destituida la directora, tampoco quedaran registros de su procedencia, ni forma de adquisición. Suponemos que fueron donados por Matta, apelando a la amistad con Carmen Waugh, amistad que las convierte hoy en una de las coleccionistas más importantes de la obra gráfica de Matta.

Pero cuales fueron las relaciones de Matta con el Museo, o mejor dicho con el proyecto hacia el socialismo impulsado por Allende y su accionar en la cultura?. Sabemos que el museo de la Solidaridad Salvador Allende, fue el acontecimiento cultural más importante de América Latina, cuyo significado fue el reconocimiento de los artistas del mundo y su adhesión al proyecto revolucionario, que vivió Chile.
y Matta no se quedo al margen de este.

Pero contemos algo de la historia, para entender como Matta participo de ella. El MSSA surge dentro del marco de la “Operación Verdad”,- en octubre de 1971-, decisión política y cultural destinada a desenmascarar la ofensiva lanzada por una gran parte de la prensa nacional e internacional, que buscaba desestabilizar el gobierno del Presidente Allende. Se convocan entonces, un número importante de intelectuales y artistas del mundo. Entre ellos se contaban: José María Moreno Galván, Carlo Levi, Mikis Teodorakis, Julio Cortázar, como tantas otras personalidades de Europa y América Latina. En este viaje de conocimiento de la realidad chilena, algunos de estos invitados pensaron que era preciso hacer algo más, que manifestara su compromiso con el gobierno de la Unidad Popular y con el pueblo chileno.

La idea inicial de formar un museo en apoyo a Salvador Allende, surge de José María Galván, destacado crítico de arte español. La tarea de llevar a cabo la constitución efectiva del museo, le fue encomendada por el gobierno a la facultad de Bellas Artes de la Universidad de Chile. Esto le significó organizar la primera recolección de las donaciones a través de los distintos comités Internacionales de la Solidaridad, ubicados en Europa y América, siendo alrededor de 13 países los que quedaron representados en este comité. Italia, Francia, Holanda, Inglaterra, Suiza, Estados Unidos, España, Argentina, Polonia, Cubra, Brasil y Uruguay. Para este efecto, se dispuso de todos los medios académicos que tenía a su alcance, principalmente el Instituto de Arte Latinoamericano. Allí trabajaba Mario Pedrosa, eminente crítico de arte brasileño exiliado en Chile.

Fue así como se origina la primera parte de nuestra colección, la que se inauguró el 17 de mayo de 1972, en el MAC de la Universidad de Chile, de la Quinta Normal, siendo su director Guillermo Núñez. Esta exposición fue inaugurada por el presidente Allende. La exhibición permaneció abierta hasta el 2 de julio de 1972. El 20 de abril de 1973 se realizo la segunda inauguración parcial del museo, nuevamente en el museo de Arte contemporáneo de la Universidad de Chile cuyo director era el escultor Lautaro Labbe. Paralelamente y complementando esta muestra se abrió el 25 de abril, la exposición de grabados y dibujos en el centro cultural Gabriela Mistral. El golpe militar sorprendió en la UNTACD la tercera exhibición del MSA, junto con parte de su colección en la bodega.

La obra de Matta se inserta en esta historia a través de una serie de grabados, que nos narran la operación Verdad, por medio de sus sugerentes títulos, que apoyan el proceso revolucionario, desde la perspectiva de un nuevo hombre cobijado por una sociedad más justa. En ellos sus personajes antropomórficos nos hablan a modo de un comic por medio de siete litografías: Cien años de calidad, reírse en rojo, en vez de politiqueros, por un fin una política del Eros, el alma de los locos no es loca, NAPALM al egoísmo.

Estas obras que hoy se encuentran en la Habana, en Casa de las Américas, nos llama profundamente la atención, pues ¿podrían ser parte de un préstamo a Cuba realizado el 17 de julio de 1973?, del que no hay registro, ni documentación de las obras? Y que no fueron devueltos, por los motivos políticos que todos conocemos. Si bien, no tenemos certeza que estos grabados hayan sido parte de estos carteles, lo menciono principalmente a modo de antecedente, que avalan el corazón atento de Matta, sobre Chile.

Se tienen antecedentes que 2 lienzos de Roberto Matta, Fango original, ojo con los desarrolladores" de 1972, y “Hagamos la guerrilla interior para parir un hombre nuevo” 1970, se exhibieron en la UNTAD III, edificio que fue construido en 100 días, por cientos de trabajadores voluntarios, para la tercera conferencia mundial de comercio y desarrollo de las naciones unidas, celebrada en Chile durante el gobierno de Salvador Allende. Eduardo Bonati quien organizó exhibición artística, nos cuenta que Matta, al igual que Nemesio Antúnez y otros artistas, recibieron el mismo sueldo de un maestro de terminación de la construcción, por las obras que se adquirieron.

“Hagamos la guerrilla interior para parir un hombre nuevo”, obra de 1970 de 200 x 490 cm. se encontraba en el edificio Gabriela Mistral, cuando fue el golpe militar, por lo tanto creemos que sufrió los mismos embates que las obras del MSSA, pues de acuerdo a la investigación realizada por Claudia Zaldivar, se produce una disgregación de la colección que se encontraban en la UNTACD y que fueron a parar al MNBA, produciéndose el traspaso de obras pertenecientes al MSA, así como también las obras de Matta que pertenecían al gobierno de la Unidad Popular.

La historia se pierde, entonces desde el golpe militar hasta el MNBA, institución que recibe los lienzos, no obstante “Hagamos la guerrilla interior, ya no tenia el texto inferior, que Matta pidió a Bonatti que escribiera copiando su caligrafía. Este texto al igual que muchos, fue mutilado, silenciado en su discurso poético y político, pese a ello es posible encontrar en la obra, una extraña caligrafía de color negro que dice: “unámoslos para hacer la guerrilla interior”, que nos recuerda el sentido de la obra. Palabras que de acuerdo a los registros fotográficos existentes de la época, no corresponden, aparentemente ni a Matta ni a Bonatti y que de acuerdo al certificado de la obra original, tampoco se encontraba. ¿Quien lo escribió y cuando?, no tenemos antecedentes, pero si reconocemos en él su intención de registrar lo que se había censurado.

“Hagamos la guerrilla interior para parir un hombre nuevo”, obra realizada en 1970, forma parte de un conjunto de obras que tienen su punto de partida en 1957-8 con la obra la Questión Djamila, pintura que relata las opresiones y torturas en la guerra entre Argelia – Francia. En esta obra Matta se aleja de las morfologías psicológicas de la pintura surrealista, para poner en escena su compromiso político, que atraviesa la contingencia y la historia. Es así como sus personajes como lo señala Matta: “ pasan de las formas imaginarias, de los animales desconocidos formas imaginarias propias de los vertebrados, de los animales desconocidos y de las formas raras que exprimían mis sentimientos, a expresiones culturales, totémicas de la civilización …permaneciendo siempre en el campo de las leyes morfológicas, no se trata de un organismo que me simbolizará, sino de la formación de culturas en confrontación con paisajes sociales: campos de batallas donde se enfrentan sentimientos e ideas, el todo concluido en un vértice en el cual el ego y el mundo estaban en conflicto a un nivel cósmico” ( Ferrari, 1987 :131).

El origen de la obra Hagamos la guerrilla interior para parir un hombre nuevo, tiene como fundamentos, las reflexiones realizadas por Matta, dos años antes, 1968 en el congreso cultural de la Habana, donde el artista plantea el concepto de la guerrilla interior, cuya correspondencia plástica, al igual que su poética se supeditan al espacio, tiempo- psicológico, vinculado a la conciencia social, desde el ser revolucionario, excluyendo por este motivo el universo figurativo y narrativo. Hagamos la guerrilla interior, se convierte en la respuesta a la necesidad de representar” no la apariencia externa, sino la esencia de los acontecimientos, previo cuestionamiento al espacio y al tiempo en que esos sucesos trascurren.” La puesta en escena de la guerrilla interior, implica unir la energía metafísica y la historia, para convertirlo en un relato en constante construcción por parte del sujeto, lo que permite plasmar las grandes acciones de la historia desde la proyección geométrica del espacio y el tiempo.

El discurso político de Matta, en Hagamos la guerrilla interior, se comprende desde su concepción sobre lo que significa la revolución, que al igual que su pintura se plantea en dos planos, el estar y el ser. El estar vinculado con el espacio como lugar de enfrentamiento y acontecimiento que lo sitúa; versus el ser que motiva y transforma el estar. El estar es para Matta la revolución como empresa colectiva en el plano social, y es en el ser, un proceso que debe verificarse en el interior de los individuos. “ Hacerse la guerrilla interior, es liberarse contra sus tiranos interiores, la hipocresía y el miedo, los prejuicios, los intereses creados , la falsa autocrítica , las ideas convencionales y esquemáticas, que forman parte del ejercicio invisible (a veces mercenario) contra el cual las guerrillas interiores habrán de emprender la lucha por la libertad creadora. Mientras más luz, más conciencia”.

Las reflexiones sobre guerrilla interior, antecede al proceso al socialismo chileno, señalándonos la importancia para Matta de los acontecimientos políticos que se vivían en Chile, pues en esta obra hay una alegoría a los constructores de un mundo nuevo, en donde el plano social y cultural,” se caracterizan por la generosidad, por la entrega al trabajo, pero también por la osadía, por la capacidad de asumir los riesgos que supone todo acto creador y renovador, toda la revolución verdadera”, bajo estas reflexiones se enmarca, también el trabajo con la brigada Ramona Parra realizado en la comuna de la Granja y que hoy se encuentra en proceso de restauración.

La recuperación de este importante lienzo, para el MSA se inicia, de acuerdo a los antecedentes que disponemos, el 26 de Agosto de 1992, con una carta dirigida a Ricardo Lagos, Ministro de educación de la época, y por indicación de Isabel Allende, Carmen Waugh envía copia del certificado de autenticidad y propiedad de la obra Hagamos la guerrilla interior. Llama la atención que este certificado emitido 28 de agosto de 1992, por los archivos de la obra de Matta, se encuentra corregido por Germana Matta, quien en el descriptor de procedencia se señala que: es un regalo de Matta a Chile en 1972, tachando la palabra unidad popular, y señalando a manuscrita, su donación al Museo de la Solidaridad Salvador Allende. Se hace mención además que se espera “que el titulo que fue censurado sea repuesto en la tela”.Condición que se cumplió bajo las ordenes de Germana Matta el año 2005, junto a la restauradora Lilia Maturana, quien adhirió un bastidor a la parte inferior de la obra, que a juicio del curador de la actual exhibición Patricio Muñoz, era una tergiversación histórica y que debía, por lo tanto ser desmontado de la obra original y exhibido sin el. A juicio personal creo que debe restituirse como pieza aparte de la obra, como testigo de la historia de censura hacia la obra y no unida a el, como si en ella nada hubiese pasado.

El 30 de septiembre de 1993, Carmen Waugh, dirige una carta a la Directora de biblioteca, archivos y museos Marta Cruz Coke, donde explica la situación conversada con Matta. “Esta obra pertenece al MSA por expresa voluntad de Roberto Matta. Físicamente está en el museo Nacional de Bellas Artes. Este cuadro fue enviado por Matta junto a otro en 1972 a la UNTACTD III. Desde ahí después del 11 de septiembre de 1973, en fecha que no le podría precisar, por no tenerla clara, ambos cuadros pasaron al MNBA, donde fueron inventariados”.
En diciembre de 1994, se dirige a quien fuera Ministro de educación, Sergio Molina, donde vuelve a ser enfática, sobre la necesidad de regularizar la situación de la obra, lo que implicaba desinventariar la obra del patrimonio del MNBA, situación que pide agilizar a través del Ministro de educación. En esta carta se señala además, sobre lo conversado con Matta. “En conversaciones personales mías con Matta en París, acordó ser salomónico, dejando para patrimonio de MNBA Fango original, Ojo con los desarrolladores y para el MSA Hagamos la guerrilla interior para parir un hombre nuevo”. En esta carta se solicita al Ministro de educación agilizar las conversaciones con la directora de la DIBAM, para desinventariar la obra del MNBA.

En Septiembre de 1996 Hortensia Bussi de Allende, como Presidenta de la Fundación Allende se dirige nuevamente al Ministro de Educación Sergio Molina, “con el fin de que usted se sirva arbitrar las medidas tendientes a dar cumplimiento a la resolución exenta n º 14 del 15 de Enero de 1993 del Ministerio de Bienes nacionales. Con la que se concedió a la Fundación Allende “el uso gratuito de las obras de artes que integran el MSA, con el propósito que la fundación las conservará bajo su custodia y las exhibiera en un museo abierto al público, como fue la voluntad de los donantes. Apelando a esta resolución la obra de Matta se considera dentro de la colección y lo que es más importante, la voluntad en vida de Roberto Matta que la obra se encuentre en el MSA.

No fue posible el traspaso oficial de la obra Hagamos la guerrilla interior, pero si fue realizable su comodato, recién aprobado el 10 de marzo del 2000. En el se estipula: que la Dibam es dueña de la pintura y que en virtud de la sesión ordinaria con fecha 1 de marzo del 2000 y de acuerdo a la orden Nº 0979 “ la DIBAM da en comodato o préstamo de uso por un plazo de 99 años a contar de la fecha , para que la pintura sea exhibida al público de manera permante.
Es así como hace solo 6 años el MSA, tiene bajo su custodia esta obra, que actualmente se exhibe en la nueva casa del Museo en la calle Republica.

En cuanto a la colección grafica de Roberto Matta, existente en el MSA, no tenemos documentación de cómo fueron adquiridas, las distintas series de grabados, a modo de anécdota recientemente fueron enviado a través del Ministerio de relaciones exteriores, un envió proveniente de Francia, de la casa del Pintor Argentino Julio Le Parc, quien nos envió obras de artistas de la época del museo de la resistencia, en donde venia la carpeta, que sospechamos que pertenece a la serie el Gran Burundún – Burundundá, gráfica basada en la novela del escritor colombiano Jorge Zalamea. Esta serie de siete litografías, que hoy podemos decir con certeza; fueron realizadas por Morlot impresores, París, y editada por Carmen Wagh en los meses de julio de 1976.

La documentación de la colección de Matta ha sido un proceso de legitimación en relación a la información que se tienen de las obras, pues sabemos que la serie Los engullirán , compuesta por tres litografias, realizadas en 1975, forman parte de una serie de cuatro litografías, pertenecientes a la serie: “Allende, pasaje de la muerte a la vida” , datadas por Casa de las Américas en 1973, cuyos títulos son : El pueblo se traga el ejército, La respuesta del pueblo, Ese ejército se dice Chileno y Santiago, 11 de septiembre, la Moneda, no existiendo en el museo esta última.

De un periodo anterior encontramos que las serigrafías realizadas en 1972, también tienen un titulo diferente a la actual documentación, la obra “puro pueblo es tu cielo azulado”, se encuentra titulada como “sobre todas las cosas creer en su propias manos” obra dedicada a Haydeee Santamaría, fundadora de Casa de las Américas.
Otra de las series que pertenecen al MSA es la serie Verbo América, 1984, suite de 6 litografías, la serie Don Qui 1985, compuesta por 15 litografías, aparte de 10 serigrafías de la serie Don Quijote, y tres dibujos realizados entre 1974-1977, L’ idea, Tennis of one, L’humanite. Otro grupo de grabados que me parece importante mencionar son tres grabados realizados en 1995, empleando la técnica del carborundun.

Esta colección de la obra grafica de Matta, fue recientemente exhibida en la galería Codelco este año, con el nombre Manifiesto Gráfico, gracias al cobre chileno, se pudo poner en valor la colección de acuerdo a los estándares de conservación para obras en papel, pues su montaje anterior, solo acentuaba la despreocupación que sufren muchas obras patrimoniales en nuestro país, principalmente por falta de financiamiento para su conservación adecuada o simplemente por descuido.

Para cerrar esta exposición, quisiera reflexionar entorno a la presencia de Matta durante la unidad popular, la que se manifiesta tanto en las obras que fueron donadas para la UNTACD, como en la serie de grabados existentes de ese período, que nos cuentan los acontecimientos vividos en Chile. A modo de reportero grafico, Roberto Matta nos narra con sus figuras antropomorfas el espíritu psicológico y social vivido, como ocurre a través de la serie de litografías realizadas en 1972 que nos cuentan sobre la Operación verdad. Y a su vez nos impacta la síntesis en los hechos de violencia narrados en la serie de 4 litografías realizadas en 1973, documentadas como: Allende pasaje de la muerte a la vida, o como las reconocemos en nuestra colección: los Engullirán.

Mi Segunda reflexión tiene que ver, tanto con la recuperación de Matta para Chile, como con la reconstrucción patrimonial de Chile en Matta, que implica, recobrar, ya sea las obras relacionadas con el periodo de la Unidad popular, o antecedentes que permitan enriquecer la documentación actual de la grafica existente de ese período, con el fin de desvelar el nombre de Matta y su relación con Chile de la Unidad Popular.